Ciberseguridad

Sí, tu Smart TV también se puede hackear, y es más fácil de lo que crees

Si hace unos años era bastante raro encontrarse una casa con una Smart TV, hoy lo raro es que haya una que no la tenga. Las televisiones inteligentes han llegado para quedarse, no es un secreto, y eso ha generado un tremendo debate sobre la seguridad de las mismas. Al fin y al cabo, son dispositivos que se encuentran en las zonas comunes de nuestros hogares, donde toda la familia se reúne a la hora de comer, cenar o descansar. Por ello, es importante saber que las Smart TVs también se pueden hackear, y que, como reza el título de este artículo, es más fácil de lo que parece.

Según un informe publicado por Consumer Report, la mayoría de televisiones inteligentes pueden ser hackeadas por un hacker con conocimientos no demasiado avanzados y desde algo tan sencillo como un navegador. Esto es un problema si tenemos en cuenta el auge de estas, y es que el 69% de las televisiones compradas en Estados Unidos en 2017 eran inteligentes.

El análisis llevado a cabo por Consumer Report tuvo en cuenta dos factores: las tendencias de recolección de datos y las posibilidades de los hackers para acceder a los equipos. Las conclusiones que arroja el informe son:

  1. Las televisiones inteligentes son muy poco seguras y todas las analizadas tienen vulnerabilidades.
  2. Los hackers pueden subir el volumen a niveles extremadamente altos, cambiar de canal, reproducir contenido en las diferentes plataformas y desconectar a la televisión de la red WiFi.

Cinco marcas, y ninguna se salva

Smart TV

Según el informe, que analiza equipos de cinco marcas, casi todos los dispositivos, incluidos los más nuevos, pueden verse comprometidos. Es indiferente el sistema operativo o plataforma que usen, todas ellas son vulnerables de una forma u otra, aunque hacen especial hincapié en que Android TV, la plataforma de Google, es la más invasiva en términos de privacidad. Si bien es cierto que se tienen que aceptar los términos y condiciones de uso de Google, el usuario ve cómo las funciones online de su TV quedan capadas si no lo hace.

Por otro lado, afirman que, en algunas televisiones, el mecanismo de verificación de apps no funciona o es defectuoso. De esa forma, cualquier app –aunque el usuario no se lo haya permitido– podría tomar el control y quitárselo al televidente, algo que es “menos obvio pero igualmente fácil de conseguir”. Desde Consumer Report afirman que las vulnerabilidades encontradas podrían ser molestas, pero no permitirían que un hacker espiase al usuario o robase su información.

¿Qué se puede hacer?

Televisión analógica

La solución sencilla, si te preocupa tu seguridad y la integridad de tu televisor, es no comprar una Smart TV, pero el problema es que 1) posiblemente no estés dispuesto a renunciar a su abanico y entorno de apps y 2) es complicado encontrarlas ya. De las 200 TVs que tiene Consumer Report en su ranking, solo 16 no son inteligentes, y eso que son del año pasado. Posiblemente esa cifra se reduzca aun más en 2018.

¿Qué puedes hacer, entonces? Desde la fuente nos ofrecen las siguientes opciones:

  • Desactiva el ACR o Reconocimiento Automático de Contenido. Este monitoriza lo que ves para ofrecerte contenido relacionado que pueda gustarte.
  • Restablece el televisor y no aceptes las políticas que no te convenzan.
  • No conectes tu televisor a Internet.

FUENTE: andro4all.com